Cuando Michael Phelps ganó su décima medalla de oro en los juegos olímpicos de Pekín,el nadador lo logró completamente a ciegas.
En la última vuelta,sus gafas se habían llenado completamente de agua y había perdido su visibilidad en el interior de la piscina.Sin embargo,supo mantener la calma en un momento de tanta tensión.Era una situación que le resultaba familiar,la había reproducido cientos de veces en su mente gracias a la visualización y sabía perfectamente cómo reaccionar.
Calculó el número de brazadas que necesitaría para llegar al final de la piscina y hacia la mitad incrementó la velocidad ya que desconocía si se encontraba por delante o por detrás del resto de nadadores.Contó diecinueve,veinte y finalmente veintiuna brazadas.Y cuando tocó la pared y se quitó las gafas,pudo comprobar que además de haber ganado otra medalla de oro para su impresionante palmarés,había logrado un récord mundial.¿Qué le permitió situarse en una energía ganadora y no desviarse de ella?
Aquel día Michael Phelps se levantó como cada día a las 6.30,desayunó huevos,avena y cuatro batidos energéticos,y puso en práctica su ritual de hábitos.Comenzó dos horas antes de la carrera con sus estiramientos y,una vez terminados,se metió en la piscina para realizar su primer calentamiento.En total dedicaba 45 minutos a este primer entrenamiento.A las 9.15 salió de la piscina y empezó a ceñirse el traje LZR Racer,un bañador de cuerpo completo tan ajustado
que tardaba 20 minutos en ponérselo.A continuación,empezó a reproducir la lista de música que escuchaba antes de sus carreras.Había dispuesto su cuerpo y su mente para afrontar el reto que tenía por delante.
Su energía se situaba donde la necesitaba.Cuando llegó el momento de la carrera,Phelps estaba preparado para afrontar los obstáculos que se pudieran presentar.
No importaba lo que ocurriese aquel día,él ya había condicionado previamente su mente

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